Antes de hablar de formas, técnicas o estilos… hay que volver al origen.

A la raíz que sostiene todo lo que hoy conocemos como Taijiquan (Tai Chi Chuan). A la figura que no solo dio forma a un arte, sino a una manera de entender la vida, el cuerpo y el espíritu: Zhang Sanfeng.

En este artículo, el primero de varios que compartiremos, el maestro You Lizong, Presidente de la Asociación Taoísta Europea y 15ª generación de Wudang Xuanwu Pai nos guía con claridad y profundidad hacia ese punto de partida. No desde la teoría vacía, sino desde la transmisión viva del Wudang Pai.

Comprender quién fue Zhang Sanfeng no es un ejercicio histórico.
Es entender qué estás practicando realmente cuando te mueves, cuando respiras, cuando te detienes.

A continuación, el artículo.

1. Visión general.

El verdadero Zhang Sanfeng del Wudang es uno de los más grandes representantes de los cultivadores daoístas de China.

Recogió y heredó plenamente la cultura y el pensamiento del Taiji, formados desde la antigüedad, y además realizó nuevas aportaciones en los métodos de cultivo del cuerpo, la mente y el espíritu. De esta síntesis nació el Taijiquan, cuya culminación lo llevó a ser venerado por las generaciones posteriores como el padre del Taijiquan.

 

Zhang Sanfeng

En tiempos anteriores, dentro del daoísmo existían numerosos métodos de daoyin (ejercicios de conducción energética), como:

  • El juego de los cinco animales.
  • La fórmula de los seis sonidos.
  • Las ocho piezas del brocado.

Su finalidad era:

  • Activar la circulación de la sangre.
  • Desbloquear los meridianos.
  • Regular los órganos internos.
  • Conducir el qi hacia su origen.

Eran, en esencia, prácticas de entrada para el cultivo del cuerpo y la mente.

Zhang Sanfeng recogió todos estos métodos, junto con las artes marciales daoístas y la esencia de los distintos estilos de combate populares, y creó un sistema completamente nuevo. Lo estableció como método de iniciación para quienes buscaban el Dao.

Este nuevo arte:

  • Integra todos los sistemas dinámicos del daoísmo.
  • Contiene la esencia de todas las artes. marciales bajo el cielo
  • Se fundamenta en el diagrama del Taiji de Fuxi.
  • Estructura todos los movimientos según el yin-yang, los ocho trigramas y los cinco elementos.

Por ello fue llamado “Taijiquan”.

El Taijiquan proporcionó a los buscadores del Dao un método claro, efectivo y accesible de entrada en la práctica.

También permitió a los artistas marciales:

  • Cultivar el cuerpo y el carácter.
  • Elevar su nivel interno.

Y al pueblo en general:

  • Mejorar la salud.
  • Tratar enfermedades.
  • Regular la circulación energética.

Zhang Sanfeng dijo:

“Aprender Taijiquan es la base para entrar en el Dao.
Entrar en el Dao requiere nutrir el corazón, estabilizar la naturaleza, reunir el qi y concentrar el espíritu.
Por ello, quien practique este arte debe hacerlo de este modo.
El estudiante debe buscar los beneficios del Taiji tanto en el movimiento como en la quietud; comprender los principios de generación y control en los ocho trigramas y los cinco elementos.
Luego, integrar los números del siete y del dos, fundiéndolos en el Wuji.
Cuando mente, naturaleza, espíritu y qi actúan en unidad, el corazón se calma, la naturaleza se estabiliza, el espíritu se recoge y el qi se reúne.
Así, el Taiji se forma en el cuerpo, el yin y el yang se entrelazan, el movimiento y la quietud se armonizan, y los cuatro miembros y los cien meridianos fluyen sin obstrucción.
Solo entonces se puede transmitir mi método.”

El proceso de creación del arte por Zhang Sanfeng.

Zhang Sanfeng, cuyo nombre era Junbao, nombre de cortesía Quanyi, y apodo Sanfeng, nació a finales de la dinastía Song y principios de la Yuan, en el año 1247.

De niño padeció una enfermedad ocular, por lo que siguió durante años a un daoísta llamado Zhang Yun’an del templo Biluo. Allí inició su formación en los textos daoístas, estudiando también clásicos confucianos y budistas.

Era inteligente y de mente clara, comprendiendo lo esencial desde joven, lo que sentó las bases de su futuro cultivo.

Tras regresar a casa, se dedicó intensamente al estudio de los textos daoístas.

En el año 1264 viajó a Yanjing (actual Pekín), cuando Kublai Khan acababa de establecer allí la capital. Durante su estancia conoció a Lian Xixian, alto funcionario, quien admiró profundamente su talento y lo recomendó a la corte. Así, Zhang Sanfeng llegó a ocupar el cargo de magistrado del distrito de Boling, en Zhongshan.

Sin embargo, su aspiración era más alta que la política. Tras la muerte de su amigo Liu Bingzhong y posteriormente la de sus padres, abandonó su cargo, dejó su hogar y emprendió una vida errante en busca del Dao y de verdaderos maestros.

Se ordenó en el templo Taiqing de Luyi, pero tras más de treinta años de búsqueda, sintió que solo había obtenido conocimientos superficiales. En 1294 escribió el poema “Canto de lo interminable”, lamentando el paso vacío del tiempo.

El giro llegó en 1314, a los 67 años, cuando entró en las montañas Zhongnan. Allí conoció al maestro Huo Long Zhenren, discípulo de la línea de Chen Tuan.

Este maestro le transmitió la verdadera enseñanza del Dao. Bajo su guía, Zhang Sanfeng permaneció cuatro años en retiro, alcanzando grandes logros.

Después, su maestro le ordenó regresar al mundo. Tras años de experiencia en la sociedad, su nivel se profundizó aún más.

En 1324 entró en la montaña Wudang, donde permaneció nueve años en retiro frente a la pared, refinando el espíritu. Alcanzó entonces la culminación del neidan, el retorno del elixir.

Sus experiencias y realizaciones quedaron registradas en obras como:

  • Discurso directo sobre el misterio.
  • Tratado del Gran Dao.
  • Esencia de lo profundo.

En sus viajes posteriores:

  • Regresó a Liaoyang para honrar la tumba de sus padres.
  • Volvió a Yanjing, donde ya no quedaban sus antiguos conocidos.
  • Visitó las montañas occidentales, reencontrándose con un viejo daoísta que le había inspirado en su juventud.
  • Recorrió Qin, Shu, Jingchu y Wu-Yue.

En Nanjing conoció al gran comerciante Shen Wansan, a quien transmitió enseñanzas de alquimia interna.

En 1366, mientras cultivaba en el templo Jintai, su espíritu permaneció fuera del cuerpo durante siete días. Al no haber nadie que protegiera su cuerpo, los aldeanos pensaron que había muerto y lo prepararon para el entierro.Justo en ese momento, se escuchó un sonido dentro del ataúd. Al abrirlo, Zhang Sanfeng estaba vivo. Conmovido por la sencillez del campesino Yang Guishan, que había organizado su entierro, lo aceptó como discípulo.

Este episodio marcó un punto decisivo: A partir de entonces, comenzó a aceptar discípulos y transmitir el Dao, tanto para guiar a los sinceros como para contar con personas que protegieran la práctica.

(Continuará…)